Una Reflexión sobre
El Verdadero Valor de la Libertad
En la mañana del 28 de julio de 1821, San Martín, desde un estrado en la plaza de armas de Lima, proclamó la independencia del Perú, en medio del júbilo popular. Sus palabras fueron "Desde este momento el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la Patria! ¡Viva la Libertad! ¡Viva la Independencia!".
Hoy, a 180 años de este trascendental hecho, debemos reflexionar sobre el verdadero valor que merece la independencia y la libertad para los jóvenes; conceptos que en estos tiempos no son comprendidos y practicados en su real dimensión.
La libertad no es implemente hacer lo que queramos hacer, y divertirnos; aunque algunos lo piensen así. La libertad no puede ser considerada desde un punto de vista personal, ya que molestaríamos a los otros tratando egoístamente de perseguir nuestros deseos. La libertad es ESTAR libre de ataduras y de explotación. Es un estado en el cual podemos crecer y aprender, y el cual podemos desarrollar nuestros talentos, y explorar la vida y el mundo en sus muchas dimensiones.
Hay muchos que está restringidos por los hábitos de la sociedad en la que viven, por la falta de conciencia, o por su edad, por flaqueza, por depender de otros. Ocurre una tragedia cada vez que un adolescente prefiere el camino fácil de seguir la corriente, sin darse cuenta de sus propias aptitudes y que es capaz de hacer muchas y mejores cosas.
Valoremos nuestra libertad y usémosla bien, no sólo para beneficio propio sino para hacer el camino más fácil para los otros en sus vidas. Cuando parezca ser mucha la carga, acordémonos que tienen una opción, y las dificultades no son una excusa. Lo que hagamos impactará en la vida de más personas de las que podamos imaginar.
Rafaelinos, es nuestro deber mantener la poca libertad que gozamos ahora, y mejorarla a través del estudio, el trabajo, el cultivo de la ciencia, la tecnología, el arte y principalmente los valores, ya que el estudio, la perseverancia, y una sólida formación moral nos permitirán desarrollar una libertad íntegra en pro de nosotros y de los demás.
El mundo cuenta con nosotros para hacer todo el esfuerzo posible.