Reseña Histórica de la Democracia Peruana
Cuando Simón Bolívar dejó el país y se dio por terminada la influencia extranjera en nuestro territorio, quedó al mando el general Santa Cruz, el cual convocó a un Congreso con la finalidad de designar nuevas autoridades que se encargarían del gobierno. El Congreso instalado el 4 de junio de 1827, bajo la influencia de Javier de Luna Pizarro, eligió el 9 de junio, como presidente al Gral. José de La Mar, en contra de las aspiraciones de caudillos militares. El gobierno del general La Mar se caracterizó por realizar una administración moderada.
Como resultado de las elecciones convocadas por don Manuel Menéndez, el general Ramón Castilla resultó elegido presidente de la república por voluntad popular, asumiendo este alto cargo ante el Congreso el 20 de abril de 1845. El gobierno de Ramón Castilla, representa uno de los más grandes acontecimientos para la formación política en la vida republicana del Perú, las medidas que se adoptaron durante su gobierno, provocaron grandes consecuencias en nuestra historia, puso mucho interés en invocar la unidad nacional, convocó a sus enemigos políticos para que colaboraran con él, expresándoles su deseo de unir sus esfuerzos para el bien del país.
Perú sufrió una gran derrota ante Chile en la segunda guerra del Pacífico (1879-1883), perdiendo ricos territorios en el sur. La guerra agotó las reservas financieras peruanas y creó una situación de tensión que ha prevalecido hasta hoy entre ambas naciones. En los siguientes veinticinco años Perú estuvo gobernado por sucesivos dictadores, entre los que cabe mencionar a Andrés Avelino Cáceres, Remigio Morales Bermúdez, Eduardo López de Romaña; Manuel Candamo y a Serapio Calderón.
Don Augusto B. Leguía, ganador en las elecciones presidenciales de 1919, afrontaba la posibilidad de que se anulara su triunfo, en vista de haberse producido irregularidades. Ante esto, la madrugada del 4 de julio se sublevó con la ayuda de sus partidarios y de las fuerzas de gendarmería, asaltando palacio de gobierno, tomó preso al presidente Pardo y lo deporto. Leguía asumió el gobierno como presidente provisorio, disolviendo el congreso. El gobierno de Leguía se caracterizó por un gobierno de carácter personal con orientación a la dictadura, violando los derechos ciudadanos que la nueva constitución garantizaba. Durante el inicio de su mandato los diarios El Comercio y La Prensa fueron asaltados, acabando con la libertad de expresión.
Durante el segundo mandato de Augusto B. Leguía (denominado El Oncenio) , un grupo de intelectuales exiliados en México fundaron en 1924 la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), cuyo principal representante fue durante más de cuarenta años don Víctor Raúl Haya de la Torre. Los postulados ideológicos de la APRA, que exigía reformas profundas en todos los sectores, pero sobre todo de las condiciones de vida de los indígenas, llevaron a Leguía a ilegalizar esta formación, aunque no pudo impedir que se convirtiera en el partido político más influyente de Perú en el siglo XX.
Siendo presidente el arquitecto Fernando Belaúnde, el 3 de octubre de 1968 a las 3:30 horas de la madrugada fue violentamente sacado del Palacio de Gobierno, por oficiales del ejército y conducido a la división blindada, desde donde fue embarcado en un avión especial y deportado con rumbo a Buenos Aires, Argentina. El movimiento militar fue encabezado por el general Juan Velasco Alvarado, quien se desempeñaba como Presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, quien a las doce horas del mismo día anunciaba la formación de la Junta Militar Revolucionaria, compuesta por un gabinete castrense del ejército, marina y aviación. El Gobierno Revolucionario, dictó decretos leyes designando presidente de la República al general Juan Velasco Alvarado; declarando nulos el Acta de Talara, suscritos por el gobierno intervenido con la International Petroleum Company; reivindicando para el Estado la propiedad de los yacimientos petroquímicos de La Brea y Pariñas que indebidamente explotaban la IPC por mas de 48 años.
El 31 de Octubre de 1977, el gobierno revolucionario, presidido por el general de división Francisco Morales, convocó a elecciones para elegir a los miembros de la Asamblea Constituyente. Víctor Raúl Haya de la Torre, presidió las sesiones de la Asamblea Constituyente, que tenía como única función discutir y aprobar la nueva Carta Magna. La nueva Constitución Política del país, se terminó de redactar en el mes de julio de 1979, bajo la presidencia del Dr. Luis Alberto Sánchez, en vista que el presidente de las sesiones Haya de la Torre
, se encontraba enfermo, a pesar de su mal estado de salud llegó a firmar la Constitución, falleciendo posteriormente el 12 de agosto de 1979. Terminada la Constitución Política, se convocó a elecciones presidenciales que fueron realizadas ordenadamente y sin incidencias, el domingo 18 de mayo. Los resultados después del escrutinio de los votos dieron ganador al partido de Acción Popular, liderado por el ex-presidente Fernando Belaúnde Terry. El nuevo presidente constitucional, asumiría su cargo el 28 de Julio de 1980, fecha en que también entraría en vigencia la nueva Constitución.
Después de un periodo de diez años, en los cuales los problemas sociales se agudizaron , debido a pobreza, el terrorismo y la hiperinflación, se convoca a elecciones en 1990, en donde en una segunda vuelta Alberto Fujimori venció al escritor Mario Vargas Llosa, quien propuso la implantación del modelo económico neoliberal. Dos años después, en abril de 1992 Fujimori, mediante un ‘autogolpe’, suspendió algunos artículos de la Constitución y se hizo con el pleno control del gobierno ante la protesta general de la opinión pública internacional, alegando que el Congreso y el poder judicial bloqueaban sus esfuerzos para luchar contra el narcotráfico y el terrorismo.
Las Elecciones Presidenciales de 1995: El 31 de octubre de 1993 los peruanos aprobaron mediante referéndum (52,9% de los votos a favor, frente a un 47,1% en contra) una nueva Constitución que otorgaba mayor poder al presidente, reformaba el poder legislativo y permitía a Fujimori volver a presentarse en abril de 1995 a las elecciones presidenciales, que ganó de forma abrumadora, derrotando a Javier Pérez de Cuellar, antiguo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas.
Las protestas sociales ante el empeoramiento de la situación económica se generalizaron en el periodo entre 1997 y 1999, a la vez que se sucedían los gabinetes, de carácter eminentemente tecnocrático, mediante los cuales Fujimori intentaba restablecer la estabilidad política, rota tras su enfrentamiento con el jefe de las Fuerzas Armadas, general Nicolás Hermosa, al que destituyó en agosto de 1998, lo cual representó la ruptura con la clase política que había respaldado al presidente cuando llevó a cabo el 'autogolpe' que puso fin a la democracia parlamentaria en Perú.
Después de que el congreso, controlado por Fujimori, diera la “Interpretación Auténtica” , que permite a éste postular por tercera vez consecutiva, se realizaron las Elecciones Generales. Éstas presentaron serias deficiencias, como el secuestro de los medios de comunicación, la campaña de desinformación en contra de candidatos opositores y el uso de recursos del Estado, además de las denuncias de falsificación de firmas por parte del partido del presidente de turno y la aparición de más de un millón de votos por encima de los electores que participaron en esta elección. Luego se pasó a una segunda vuelta electoral en la que las condiciones no presentaron grandes cambios y enfrentó a Alberto Fujimori con Alejandro Toledo, venciendo el primero sin aval de ningún observador electoral.