1. Acción disolvente
El agua es el líquido que más sustancias
disuelve, por eso decimos que es el disolvente universal. Esta
propiedad, tal vez la más importante para la vida, se debe a su capacidad
para formar puentes de hidrógeno con otras sustancias que
pueden presentar grupos polares o con carga iónica ( alcoholes, azúcares con
grupos R-OH , aminoácidos y proteínas con grupos que presentan cargas + y - , lo que da lugar a
disoluciones
moleculares Fig.7. También las moléculas de agua pueden
disolver a sustancias salinas que se disocian formando disoluciones
iónicas.(Fig.6)
Capa de Solvatación
Fig.6
Molécula Polar con grupos OH
Fig.7
En el caso de las disoluciones iónicas (fig.6) los iones
de las sales son atraídos por los dipolos del agua, quedando "atrapados" y
recubiertos de moléculas de agua en forma de iones hidratados o
solvatados. La capacidad disolvente es la responsable de
dos funciones :
Medio donde ocurren las reacciones del
metabolismo
Sistemas de
transporte
2. Elevada fuerza de
cohesión Los puentes de hidrógeno mantienen las moléculas
de agua fuertemente unidas, formando una estructura compacta que la
convierte en un líquido casi incomprensible. Al no poder
comprimirse puede funcionar en algunos animales como un esqueleto
hidrostático, como ocurre en algunos gusanos perforadores capaces de
agujerear la roca mediante la presión generada por sus líquidos
internos.
3. Elevada fuerza de
adhesión
Esta fuerza está también en relación con
los puentes de hidrógeno que se establecen entre las
moléculas de agua y otras moléculas polares y es responsable, junto
con la cohesión del llamado fenómeno de la
capilaridad. Cuando se introduce un capilar (Fig.8) en
un recipiente con agua, ésta asciende por el capilar como si trepase
agarrándose por las paredes, hasta alcanzar un nivel superior al del
recipiente, donde la presión que ejerce la columna de agua , se equilibra con la presión
capilar. A este fenómeno se debe en parte la ascensión de la savia
bruta desde las raíces hasta las hojas, a través de los vasos
leñosos.
Fig.8
3. Gran calor
específico También esta propiedad está en relación con los
puentes de hidrógeno que se forman entre las moléculas de agua. El agua
puede absorber grandes cantidades de "calor" que utiliza para romper los
p.de h. por lo que la temperatura se eleva muy lentamente. Esto permite que
el citoplasma acuoso sirva de protección ante los cambios de
temperatura. Así se mantiene la temperatura constante.
4. Elevado calor de
vaporización Sirve el mismo razonamiento, también los p.de h.
son los responsables de esta propiedad. Para evaporar el agua , primero hay
que romper los puentes y posteriormente dotar a las moléculas de agua de la
suficiente energía cinética para pasar de la fase líquida a la gaseosa. Para evaporar un gramo de agua se precisan 540 calorías,
a una temperatura de 20: C.