La Moral y los Valores

La Moral

Iniciamos nuestra aventura de hoy con el siguiente caso:

En la sierra, se ha producido un huaico de grandes proporciones y hay mucha gente desvalida que ha perdido sus hogares. Frente a esta situación, encontramos que en lima se producen tres tipos de respuesta: unas personas se conmueven del desastre y envían diferentes tipos de ayuda, como víveres, materiales para construcción de viviendas, ropa, etc. Otras personas se involucran más en el asunto y deciden ir a la misma zona de la tragedia para colaborar directamente. Finalmente, un tercer grupo de personas se muestan indiferente frente a la catástrofe, porque asegura que ésas son cosas de la naturaleza, que siempre ocurren.

Una vez que hayas respondido inicualmente las preguntas, comparte con tus compañeros tus opiniones. ¿A qué conclusión han llegado?

Lo que ha ocurrido en el caso anterior es la manifestación de los valores de cada grupo de personas. Los valores son las normas de comportamiento que tenemos interiorizadas todos y que, por lo tanto, guían nuestro actuar diario. En el caso del desastre, los dos primeros grupos de personas tenían como uno de los valores principales a la solidaridad. En cambio, los del tercer grupo no consideraban importante este valor en sus vidas y por ese motivo su actuar denotaba indiferencia.

Componentes del valor: cognitivo, afectivo y de realización

Imagínate la siguiente situación: Estás dando un examen de fin de año, dificil, cuya nota decide tu repetición o no de grado. Sin embargo, no has eshldiado lo suficiente. Lees las preguntas y encuentras varias que no sabes cómo responder.

Ésta es una situación en la que puedes identificar cuáles son y cómo actúan los componentes del valor. Estos componentes son tres: el cognitivo, el afectivo y el de realización; todos se dan casi simultáneamente. El componente cognitivo lo experimentas cuando evalúas la situación problemática, tomando en cuenta los valores que son importantes para ti, como puede ser la honestidad, y por eso decides no copiar de los compañeros. El componente afectivo aparece a la vez, porque, mientras llevas a cabo lma acción que se ajllsta o no a hlS valores, siempre experimentas determinados sentimientos. En este ca$o, si la honestidad es un valor importante para ti y decides responder con lo que habías estudiado, quizás te sientas tranquilo contigo mismo, a pesar de las consecuencias qlle puedan ocurrir. Aqllí puedes ver el tercer componente, el de realización, donde los dos primeros componentes interactúan para dar finalmente una respuesta o acción.

Aprendizaje de valores y cultura

Nuestro entorno es el que nos provee de los valores que vamos interlorlzando. Cada
cultllra posee sus propios valores y debemos respetarlos. 

Lee el siguiente caso que te presentamos:  Ruth es una niña que nació en el Medio Oriente. De pequeña sus padres le ensenaban cómo se debía comportar una mujer a diferencia del hombre: la mujer debía ser sumisa, acatar las órdenes del hombre y servirlo. En su casa, estas acciones eran parte de la vida cotidiana y Ruth las asumía como naturales. Nunca fue al colegio, porque las mujeres no estudian en el Medio Oriente. Conforme iba creciendo y se relacionaba con niñas de su edad, observaba que ocurría lo mismo en sus hogares: la esposa se dedicaba sólo a las labores de la casa. Así, Ruth pensaba que, cuando fuese mayor, haría lo mismo. Pero ocurrió que, siendo ya adolescente, tuvo la oportunidad de viajar a Occidente, y se dio cuenta de que las mujeres se comportaban de una manera muy diferente de como ella fue criada. Era común que estudiaran de pequeñas y que continuaran haciéndolo hasta conseguir una profesión, podían trabajar y IJegar a ser independientes económicamente. Esto produjo una crisis de valores en Ruth, porque había asumido de pequeña una determinada escala de valores, que se veía trastrocada en otro país. Ruth nunca había imaginado que las cosas fueran diferentes de las de su ciudad natal.

Este caso resume el proceso del aprendizaje de los valores. Nosotros no nacemos teniendo valores, todos los hemos adquirido en el seno de nuestro hogar y dentro de un marco cultural determinado. Cuando uno es pequeño, ocurre el aprendizaje elemental de los valores. En el caso de Ruth, lo observamos cuando sus padres le inculcaron ciertos tipos diferenciados de comportamiento y ella los interiorizó porque sus padres son personas significativas en su vida. Luego, se da el aprendizaje observacional que, como su nombre lo indica, se refiere a la adquisición de los valores mediante la observación e imitación de las acciones de personas que son importantes para nosotros. Cuando uno llega a la adolescencia, ocurre un tipo distinto de aprendizaje, que es el significativo. Mediante este aprendizaje es que Ruth pudo evaluar los valores que hasta ese momento aceptaba como naturales y no cuestionaba; no fue sino hasta confrontarse con otra realidad que tuvo que reestructurar su escala de valores.

Desarrollo de la moral

Lee con atención la siguiente historia:

Un día un ángel le pide a Dios que le muestre el comportamiento moral en los seres humanos. Dios accede a su pedido y bajan a la Tierra. Observan que dos carros están transitando por una avenida importante y, al llegar a un semáforo con luz roja, sólo uno de los vehículos se detiene. El ángel piensa: «jQué inconsciente es ese hombre! Pudo haber provocado un accidente». Siguen observando a los dos conductores y en el siguiente semá- foro, ambos obedecen la señal roja. El ángel confundido le pregunta a Dios: «¿Qué es lo que pasa? No entiendo por qué ahora sí ha respetado la luz roja». Dios le responde: «Observa bien a tu alrededor. ¿Qué es lo que encuentras?». «jAh!», dice el ángel, «hay allí un policía». «Sí», dice Dios, «es sólo por eso que se ha detenido. Ese hombre funciona con moral heterónoma porque acata las regIas sólo cuando hay una figura externa que puede ejercer presión sobre su actuar». El ángel le pregunta: «y el otro hombre, ¿qué tipo de moral tiene?». «Moral autónoma», le responde Dios, «porque lleva a cabo sus actos de acuerdo a los valores que sostiene. Lo hace por sí mismo y no por algún agente externo». El ángel le dice a Dios: «Entonces, ¿el hombre con moral heterónoma de niño era malo?». Dios le propone entonces retroceder en el tiempo y observar a los mismos personajes. Se dan cuenta de que, una vez, los dos estaban tentados de coger un pomo de galletas y comérselas antes del almuerzo, pero se contienen porque saben que, si lo hacen, la madre de uno de ellos no les dejará ver televisión. Entonces, Dios le dice al ángel: «De niños siempre tenemos una moral heterónoma. Conforme vamos creciendo y madurando desarrollamos la moral autónoma. Pero, como te habrás dado cuenta, no todos los adultos funcionan con moral autónoma..

El recién nacido se ubica en una etapa premoral purque no distingue lo bueno de lo malo. La solución que establezca con sus padres le proveerá el canal de niveles de la moral segun Plaget (aprendizaje de los valores).

Actualmente se considera que el desarrollo de la moral atraviesa cuatro grandes etapas. Además de Piaget, otros investigadores como Kohlberg han ayudado mucho a comprender el desarrollo de la moral.

Este desarrollo empieza, de manera análoga al desarrollo de la inteligencia, de O a 2 años, en lo que llamaríamos la etapa pre-moral o anómica. El niño no tiene reglas de intercambio moral, actúa por necesidades de base biológica y .orientado por la satisfacción o no de ellas, pero realiza lo que se denomina el apego o vinculación afectiva con su madre. Esta vinculación será el canal futuro a través del cual el niño aprenderá los valores y las reglas de intercambio moral.

De 2 a 7 años aparece la moral heterónoma. En ella los elementos dominantes son los padres y parientes próximos, que inspiran respeto unilateral al niño, el cual actúa en la dirección que ellos le muestran.

De 7 a 12 años se pasa a una fase intermedia que es conocida como moral socionómica. El. niño mayor adquiere una moral de buen niño; quiere cumplir con sus "obligaciones ante el maestro; en la calle, ante el policía. Hay una moral basada sólo en el respeto a la autoridad; todavía esta moral no marca la culminación del desarrollo moral.

La moral autónoma se hace posible en la adolescencia y en la juventud. Es una moral que se basa en el propio sentido de obligación de las personas, Se adquiere el sentido de la relatividad moral. Esto significa que las personas podemos tener valores diferentes, pero esta diferencia tiene que complementarse con el consenso moral. En el marco de esas diferencias morales, que reconocemos en las otras personas y grupos, hay valores soportados en el respeto mutuo a nuestra condición humana, que nos unen y que nos obligan conscientemente. En este nivel de desarrollo surge la moral de principios éticos universales, que se guía por imperativos denomi nados categóricos. Piaget acepta aquí el imperativo kantiano: obra de tal manera que la norma de tus obras pueda ser una norma universal.